Se trata de un arbustillo de unos 20 a 50 cm . de altura, leñoso, con hojas divididas y algo pelosas, flores en los extremos de las ramas que llevan cálices pelosos de color verdoso oscuro y pétalos de color amarillo cremoso surcados de venas violáceas, frutos en silicua con un pico o rostro de un tercio de su longitud. Su larga raíz le permite prosperar en terrenos muy secos, en suelos calizos o margosos, subhalófilos y yesosos.

Florece en Abril-Mayo y fructifica un mes después.

Es un endemismo almeriense, propio de los matorrales áridos del piso inferior, al norte de las sierras de Gádor, Alhamilla y Cabrera (estepa de Rioja- Tabernas).

Está considerada como una especie rara según la denominación de UICN.

Esta crucífera, al parecer de las mas antiguas de la Tribu Villineae , difiere tanto del resto, que Cosson tuvo que crear un género nuevo para ella, quedando el género Euzomodendron como monoespecífico. Es una de las plantas almerienses que Eugène Bourgeau, recolector de un grupo de botánicos parisinos, y al que pagaban según las plantas recogidas, se llevó de un viaje por esta provincia en 1851. En este caso le valió, además, que Cosson le dedicara la planta.

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